El increíble viaje de un superyate
Un yate de lujo de 80 metros de eslora y un valor de 200 millones de dólares protagonizó una compleja travesía por estrechos canales holandeses para alcanzar el mar abierto. Su viaje, de 70 kilómetros, requirió una planificación milimétrica y la destreza de los ingenieros y la tripulación, sorteando puentes y obstáculos, generando interrupciones en el tráfico local.
Una odisea por canales holandeses
Construido por Feadship, uno de los principales fabricantes de superyates del mundo, el coloso de tres plantas de altura tuvo que navegar por un laberíntico sistema de canales cerca de Róterdam. Los habitantes de Alphen, un tranquilo pueblo en los Países Bajos, fueron testigos privilegiados de esta inusual procesión marítima.
El superyate, propiedad de Lawrence Stroll, dueño del equipo de Fórmula 1 Aston Martin, desafió la ingeniería y la logística. Cada maniobra, cada giro en los canales estrechos, requirió precisión milimétrica, con margen mínimo de error para evitar dañar el casco del costoso yate.
Momentos de tensión
El paso por puentes levadizos fue particularmente tenso. En algunos casos, la distancia entre el casco y los pilares del puente era mínima, poniendo a prueba los nervios de todos los involucrados. La navegación fue tan ajustada que se asemejó a una carrera de Fórmula 1, una especialidad bien conocida por su propietario.
Más allá del dinero
Esta travesía, grabada para el canal de Dutch Yachting, demuestra que incluso con una fortuna estimada en 3.800 millones de dólares (según Forbes), el dinero no puede allanar todos los caminos. La planificación, la logística y la precisión fueron cruciales para lograr una salida exitosa al mar.
Una mansión flotante
El Project 714, como se conoce a la embarcación durante su fase de construcción, es descrito como una mansión flotante con cinco cubiertas. Incluye un beach club con piscina, una cubierta de proa que podría servir como helipuerto, y suelos de madera en todas las cubiertas. Aunque los detalles interiores se mantienen bajo reserva, se sabe que el yate cuenta con un sistema de propulsión híbrido diésel-eléctrico que reduce la vibración y aumenta el confort.
La travesía del Project 714 es un ejemplo excepcional de cómo la planificación y la ejecución impecable superan incluso los desafíos que se presentan ante los proyectos de ingeniería más ambiciosos y costosos.