La nueva obsesión de los millonarios: bebés "optimizados"
En Silicon Valley, la búsqueda de la perfección se extiende ahora a la concepción. Startups están ofreciendo servicios de cribado genético de embriones en la fecundación in vitro (FIV) que van más allá de la detección de enfermedades, prediciendo rasgos como el cociente intelectual (CI) y la predisposición a ciertas enfermedades. Esto ha generado un debate ético sobre la línea entre la prevención médica y la eugenesia.
Precios y clientes: un mercado de élite
El costo de estos servicios es elevado, con precios que oscilan entre los 2.500 y 50.000 dólares por embrión analizado, además del costo del ciclo de FIV. La demanda se concentra principalmente entre las élites tecnológicas de San Francisco, donde incluso hay agentes matrimoniales que buscan emparejar a parejas con altas capacidades intelectuales.
Motivaciones: ¿prevención o ingeniería social?
Las motivaciones detrás de estas prácticas son diversas. Algunos padres buscan prevenir enfermedades graves en sus hijos, mientras que otros tienen objetivos más ambiciosos, como aumentar la inteligencia de la próxima generación para afrontar desafíos globales. Este último enfoque se alinea con las ideas pronatalistas que están ganando terreno en Estados Unidos.
El proceso: desde la FIV a la selección de embriones
El procedimiento comienza con un ciclo de FIV, seguido de la extracción de células del embrión en la etapa de blastocisto para la secuenciación del genoma. Empresas utilizan algoritmos para evaluar el riesgo de enfermedades y estimar rasgos como el CI, presentando a los padres una especie de hoja de cálculo con las probabilidades. Se selecciona entonces el embrión que, según los análisis, maximiza las expectativas de salud e inteligencia.
Ciencia bajo sospecha: precisión y sesgos
La precisión de estas predicciones genéticas es cuestionable. Los modelos actuales solo explican una pequeña parte de la variación del CI entre individuos, y el proceso de amplificación del ADN puede introducir errores. Además, la mayoría de las bases de datos genéticas provienen de poblaciones de ascendencia europea, lo que limita la precisión para otras poblaciones.
Dilemas éticos: eugenesia y consecuencias inesperadas
Seleccionar embriones basados en rasgos específicos puede tener consecuencias imprevistas. Por ejemplo, la selección de embriones con alta probabilidad de CI podría aumentar el riesgo de autismo. El debate ético sobre si estas prácticas constituyen una nueva forma de eugenesia sigue abierto. Algunos argumentan que se trata de mejorar las oportunidades de los hijos, mientras que otros lo ven como una forma de discriminación genética.
Un futuro incierto: ciencia, ideología y capital
El auge de estas tecnologías reproductivas coincide con el crecimiento del discurso pronatalista y las inversiones de importantes figuras de Silicon Valley. Este mercado une ciencia, ideología y capital, planteando interrogantes éticas y sociales sobre el futuro de la reproducción humana.
La pregunta clave permanece: ¿quién decide qué significa ser "mejor"?
Fuente: Xataka