Un avance científico sorprendente ha dado como resultado el nacimiento de bebés con material genético de tres personas. Esta técnica, empleada en la fecundación in vitro, evita la transmisión de enfermedades mitocondriales hereditarias.
¿Cómo funciona la técnica de los tres padres?
La técnica, denominada transferencia pronuclear, involucra la manipulación genética. Después de la fertilización, el núcleo del óvulo de la madre (con genes defectuosos en la mitocondria) se implanta en un óvulo donante sano, que ya ha sido despojado de su propio núcleo. El resultado: un embrión con el ADN nuclear de los progenitores y el ADN mitocondrial del donante.
Resultados de la investigación
Un estudio reciente reporta el seguimiento de ocho bebés nacidos utilizando este método. Los resultados son alentadores: la mayoría de los bebés nacieron sanos y se desarrollaron normalmente. Algunos presentaron problemas menores, pero los investigadores consideran que no están relacionados con la donación mitocondrial. En cinco de los ocho bebés no se detectaron mutaciones mitocondriales, mientras que en los tres restantes, las mutaciones eran inferiores al 20%, lejos del umbral que podría causar problemas de salud.
Consideraciones éticas
Aunque la técnica ofrece una solución para enfermedades mitocondriales, genera un debate ético sobre los posibles impactos a largo plazo. Existe la incertidumbre sobre los efectos de la combinación de ADN nuclear y mitocondrial de diferentes personas. La legislación sobre esta práctica difiere entre países, con algunos aún sin regulación al respecto.
El panorama en España
En España, la situación es compleja. La ley de reproducción asistida no contempla explícitamente esta técnica, por lo que su aplicación no está ni autorizada ni prohibida. Esto ha generado una situación de indefinición legal y ética que ha impedido su aplicación en el país.
La investigación continúa con el objetivo de comprender mejor a largo plazo los efectos de esta innovadora técnica, buscando optimizar los resultados y abordar las dudas éticas que persisten.
Fuente: Xataka