Durante siglos, el té matcha ha sido un símbolo de la cultura japonesa. Su popularidad, impulsada por las redes sociales y la demanda internacional, ha generado una escasez sin precedentes en Japón. Tiendas limitan las ventas por cliente, reflejando un desequilibrio entre oferta y demanda.
¿Por qué la locura por el Matcha?
El matcha, un té verde en polvo elaborado con hojas tencha, se ha vuelto extremadamente popular. Su color verde brillante y sus supuestos beneficios para la salud lo han convertido en un producto codiciado a nivel mundial. La creciente demanda, especialmente en Estados Unidos, Alemania y Malasia, ha superado la capacidad de producción de Japón.
La situación en Japón
Productores como Marukyu Koyamaen reconocen que la demanda ha superado su capacidad de producción, resultando en inventarios extremadamente bajos. Incluso se limita la compra a un solo producto de matcha por cliente en algunas tiendas de Uji y Kioto. Además, los productores intentan asegurar el suministro a clientes tradicionales como templos y santuarios.
El aumento de la producción y sus límites
La producción de matcha en Japón ha aumentado significativamente, pasando de 1.471 toneladas en 2010 a 4.176 toneladas en 2023. Más de la mitad de esta producción se exporta. Sin embargo, aumentar la producción no es sencillo. Se necesitan años para establecer nuevas plantaciones de tencha y el proceso de cosecha, procesamiento y molienda requiere tiempo y mano de obra.
El impacto en los precios
La alta demanda se refleja en los precios. El precio del tencha ha aumentado considerablemente, alcanzando niveles récord en mayo de 2025 en la subasta de té verde en Kyoto.
El futuro del Matcha
El auge del matcha ha ocurrido a pesar de la disminución del consumo interno en Japón durante las últimas décadas. El mercado mundial de matcha se proyecta en alrededor de 5.000 millones de dólares para 2028. Sin embargo, la escasez actual y la dificultad para aumentar rápidamente la producción plantean un desafío para el futuro de este popular té.
La creciente popularidad se atribuye a la visibilidad en redes sociales, donde se ha destacado su atractivo visual y sus beneficios para la salud. Su uso ha trascendido las ceremonias tradicionales, integrándose en diversas bebidas y productos.
La falta de mano de obra, la crisis demográfica en Japón, y el temor a que la demanda sea una moda pasajera, complican aún más la situación.
Fuente: Xataka